Al olor de las antorchas
Todo está preparado para que Carlos IV, María Luisa de Parma o Fernando VII vuelvan a la vida a través de las interpretaciones de los más de cien actores que cada año sacrifican su verano para que todo esté listo de cara a las próximas fiestas del Motín. Ya ha comenzado la cuenta atrás, y eso se va notando en el ambiente.
Sobre las tablas de un gran escenario, ubicado en la Plaza de Parejas, suenan los compases de la música cortesana que nos traslada al salón de baile del Palacio Real de Aranjuez: juego de miradas entre las parejas, sonrisas, coqueteos, e historia de amor y celos entre Manuel Godoy, interpretado por Alfonso Moreno, María Luisa de Parma (Nuria Elvira) y Pepita Tudó (Susana Díaz). El director del montaje, Francisco Carrillo, interrumpe el ensayo para dar los últimos matices a la escena, y los atentos vecinos-actores se quedan con las indicaciones.
La representación del Motín de Aranjuez reúne a miles de personas en el entorno del Palacio Real para revivir un episodio histórico tratado desde un punto de vista teatral, pero en el que no faltan guiños a lo que en realidad supuso este levantamiento popular que recuperó a uno de los monarcas más desastrosos de la historia de España. Todo ello a través del personaje de la muerte, que sirve de hilo conductor, interpretado por Alba Campaña, y que se nos presenta de una manera sensual cuya presencia invitará a jugar con las últimas voluntades de un Godoy viejo y decrépito (Alberto Rodríguez).
De repente el espacio escénico, que emulaba los grandes fastos de la corte, se convierte en una tahona donde las mujeres se afanan en amasar el pan mientras comentan la situación política del país, para más tarde reconvertirse en la taberna del tío Malayerba, desde donde se iniciará ese levantamiento popular que acabará con la caída del valido de Carlos IV, Manuel Godoy.
Termina la escena y con ella el ensayo. Francisco Carrillo y Olga Estecha, ayudante de dirección, rematan la faena con unos últimos comentarios. Mañana hay que volver a ensayar y los vecinos de Aranjuez que el próximo sábado cinco de septiembre lucirán sus calzas, madroños y antorchas, volverán la próxima semana a subirse al escenario para que nada falle el día de la función y pueda resonar de nuevo el grito de "muerte al choricero".
Asalto a la Casa de Godoy
La situación de las arcas municipales ha provocado que el Asalto a la Casa de Godoy vuelva a sus orígenes y se prescinda del espectáculo pirotécnico musical que servía de antesala. Por ello, desde la dirección del Motín se ha querido recuperar la esencia del Asalto ampliando el recorrido y movilizando a los ciudadanos a portar una antorchar y emprender la marcha hacia el colegio de SAFA donde los más hábiles volverán a subir por la soga para hacerse con el pelele que representa la figura de Godoy, que será vapuleado por el pueblo. La delegada de Fiestas, Cristina Moreno, señaló que en esta ocasión el Asalto a la Casa de Godoy, pretende animar a todos los vecinos de Aranjuez a participar de sus fiestas, por lo que animó a todos los ribereños a ataviarse con los trajes típicos del siglo XIX y realizar el recorrido antorcha en mano.
La representación del Motín de Aranjuez reúne a miles de personas en el entorno del Palacio Real para revivir un episodio histórico tratado desde un punto de vista teatral, pero en el que no faltan guiños a lo que en realidad supuso este levantamiento popular que recuperó a uno de los monarcas más desastrosos de la historia de España. Todo ello a través del personaje de la muerte, que sirve de hilo conductor, interpretado por Alba Campaña, y que se nos presenta de una manera sensual cuya presencia invitará a jugar con las últimas voluntades de un Godoy viejo y decrépito (Alberto Rodríguez).
De repente el espacio escénico, que emulaba los grandes fastos de la corte, se convierte en una tahona donde las mujeres se afanan en amasar el pan mientras comentan la situación política del país, para más tarde reconvertirse en la taberna del tío Malayerba, desde donde se iniciará ese levantamiento popular que acabará con la caída del valido de Carlos IV, Manuel Godoy.
Termina la escena y con ella el ensayo. Francisco Carrillo y Olga Estecha, ayudante de dirección, rematan la faena con unos últimos comentarios. Mañana hay que volver a ensayar y los vecinos de Aranjuez que el próximo sábado cinco de septiembre lucirán sus calzas, madroños y antorchas, volverán la próxima semana a subirse al escenario para que nada falle el día de la función y pueda resonar de nuevo el grito de "muerte al choricero".
Asalto a la Casa de Godoy
La situación de las arcas municipales ha provocado que el Asalto a la Casa de Godoy vuelva a sus orígenes y se prescinda del espectáculo pirotécnico musical que servía de antesala. Por ello, desde la dirección del Motín se ha querido recuperar la esencia del Asalto ampliando el recorrido y movilizando a los ciudadanos a portar una antorchar y emprender la marcha hacia el colegio de SAFA donde los más hábiles volverán a subir por la soga para hacerse con el pelele que representa la figura de Godoy, que será vapuleado por el pueblo. La delegada de Fiestas, Cristina Moreno, señaló que en esta ocasión el Asalto a la Casa de Godoy, pretende animar a todos los vecinos de Aranjuez a participar de sus fiestas, por lo que animó a todos los ribereños a ataviarse con los trajes típicos del siglo XIX y realizar el recorrido antorcha en mano.

